La práctica de la presencia de Dios Por el Hermano Lawrence

Para el hermano Lawrence, “los asuntos diarios” tanto mundanos como rutinarios, podían ser una  manera en que Dios demostraba su amor. ¿Cómo podemos estar conscientes de la presencia de Dios… todos los días… todo el día? Esta práctica clásica es fundamental cuando se trata de cómo llevar una vida santa.

El Hermano Lawrence, cuyo nombre original era Nicolás Herman, nació alrededor del año 1610 en Francia. Los detalles de su infancia son pocos e imprecisos. Sin embargo, sabemos que fue educado tanto en la casa como en la parroquia por su sacerdote, que se llamaba Lawrence y a quien el joven Nicolás admiraba mucho. Leía muy bien y desde temprana edad sintió atracción por una vida espiritual de fe y amor por Dios. El Hermano Lawrence concluyó de manera abrupta su carrera militar para llevar un estilo de vida monástica. A mediana edad ingresó en un monasterio de Paris donde cocinaba para los hermanos de la comunidad.

El Hermano Lawrence sufrió los mismos problemas que nosotros, pero descubrió y siguió una manera pura y sencilla de andar continuamente en la presencia de Dios. Trabajó, caminó y vivió el resto de su vida con su Padre celestial a su lado.

En este breve clásico, a través de cartas y conversaciones, el Hermano Lawrence explica —de manera sencilla y hermosa— el modo en que podemos caminar siempre con Dios, no como lo dicta nuestra mente sino nuestro corazón. La práctica de la presencia de Dios expone un estilo de vida para todo el que desea conocer la paz y la presencia de Dios. Cualquier persona, sin importar edad o circunstancia, puede intentar esta práctica donde y cuando quiera. Es una manera directa de vivir en la presencia de Dios y es tan útil hoy como hace cuatrocientos años.

La idea básica del libro se puede resumir con estas dos citas: “El hecho de que siempre se rigió por el amor, sin egoísmo, y que decidiera que la razón de todas sus acciones sería el amor de Dios, hizo que se sintiera satisfecho con este método. Se alegraba porque podía  alzar una broza del suelo debido al amor de Dios; lo buscaba solo y nada más que a Él, ni siquiera sus dones”.

La práctica de la presencia de Dios se puede encontrar en una versión moderna escrita por Bear Jack Gebhardt titulada: Practicing the Presence of Peace [Practicando la presencia de la paz].

 

 

 

 

 

 

Category: Español · Tags:

Comments are closed.

a